Historia de la Asociación Coral La Cotarra

La Asociación Coral de “LA COTARRA”, nació en el año 1988, en torno a una paella familiar que servía de pretexto, para dar forma a una idea que venía fraguándose en la mente de varios matrimonios amigos, que poseían un denominador común: el gusto por la música y el vivir durante los meses estivales en una pequeña urbanización del sur de Valladolid.

Fue así como de una forma que podíamos denominar “natural”, aquellos matrimonios, se vieron unidos más allá de los meses estivales, al comprometerse (vía musical), a verse y ensayar todos los lunes del año. Ninguno de aquellos primeros componentes de la Coral, imaginaba dentro de su tremenda ilusión, que aquel germen derivaría en un “juguete” de tales características, que pronto desbordó los primeros objetivos que se habían impuesto. Comenzaron los ensayos bajo la dirección de Carmen Pascual que en su doble faceta de coralista y directora, trataba de poner orden con desiguales resultados entre el resto de compañeros.

Pronto se llegó a la conclusión de que se necesitaba a alguien que no perteneciendo al grupo fundador y familiar, se responsabilizara de las labores de Dirección y así fue como llegó JOTA. Un joven que pronto nos enseñó todas aquellas canciones tradicionales del repertorio castellano. El canto era en la mayoría de los casos unisonal con algunos dúos de terceras. De su mano llegaron las primeras actuaciones, aunque rodeados de un público de familiares y amigos, con lo que el éxito siempre estuvo garantizado. A partir de aquí, se fueron sucediendo este tipo de actuaciones en las fiestas familiares, hasta que un buen día JOTA, nos anunció que nos dejaba para irse a trabajar en Madrid.

De esta forma, nos presentó a Antonio Redondo, que organizó el coro pensando en la polifonía, con las cuatro voces tradicionales y cambiando el tipo de repertorio, que llevado de sus grandes conocimientos de la música hispanoamericana, pronto caminó por estos derroteros. En cuanto al grupo humano, sus componentes fueron enganchando a personas de fuera de la urbanización, que de alguna manera veían en la forma de hacer y de sentir de los componentes, una filosofía de vida y una forma de hacer las cosas que les atraía. Así, en un momento determinado, se pasó de contar con veintitantos coralistas, a pasar de los cuarenta, lo cual hizo aumentar las posibilidades artísticas de nuestra Coral. Antonio Redondo, nos dirigió durante doce años, con los altibajos propios de toda agrupación. Formas de ver diferentes, desembocaron en desencuentros con el director que dieron como resultado su despedida.

Finalmente, desde hace cuatro años dirige esta Coral Ignacio Nieto Miguel, para nosotros y en forma abreviada: NACHO, que ha dado un nuevo giro a nuestra forma de cantar, a nuestro repertorio y que ha traido una nueva ilusión, generada por nuevas incorporaciones de personas jóvenes y con una excelente preparación musical, aspectos ambos que se hacían preocupantes para sus fundadores, dada la edad que algunos iban alcanzando y que ponían en tela de juicio la continuidad de su “juguete” coral. De la mano de NACHO han llegado las primeras grabaciones más o menos formales, que nos han permitido escucharnos y darnos cuenta de la verdadera dimensión musical alcanzada bajo su “batuta” y de la experiencia acumulada en estos diecinueve años.